sábado, 8 de marzo de 2008

Federico García Lorca: "Sangre derramada"

Federico García Lorca: "Muerto de amor"

Versión cantada por Ana Belén

¿Qué es aquello que reluce

por los altos corredores?

Cierra la puerta, hijo mío,

acaban de dar las once.

En mis ojos, sin querer,

relumbran cuatro faroles.

Será que la gente aquélla

estará fregando el cobre.

*Ajo de agónica plata

la luna menguante, pone

cabelleras amarillas

a las amarillas torres.

La noche llama temblando

al cristal de los balcones,

perseguida por los mil

perros que no la conocen,

y un olor de vino y ámbar

viene de los corredores.

*Brisas de caña mojada

y rumor de viejas voces,

resonaban por el arco

roto de la media noche.

Bueyes y rosas dormían.

Solo por los corredores

las cuatro luces clamaban

con el fulgor de San Jorge.

Tristes mujeres del valle

bajaban su sangre de hombre,

tranquila de flor cortada

y amarga de muslo joven.

Viejas mujeres del río

lloraban al pie del monte,

un minuto intransitable

de cabelleras y nombres.

Fachadas de cal, ponían

cuadrada y blanca la noche.

Serafines y gitanos

tocaban acordeones.

Madre, cuando yo me muera,

que se enteren los señores.

Pon telegramas azules

que vayan del Sur al Norte.

Siete gritos, siete sangres,

siete adormideras dobles,

quebraron opacas lunas

en los oscuros salones.

Lleno de manos cortadas

y coronitas de flores,

el mar de los juramentos

resonaba, no sé dónde.

Y el cielo daba portazos

al brusco rumor del bosque,

mientras clamaban las luces

en los altos corredores.

jueves, 6 de marzo de 2008

Rubén Dario: "Margarita"

Lorca: "Romance sonábulo"

Versión del "Romance sonámbulo" por Manzanita, acopañado por Ana Belén y Lola Flores

sábado, 1 de marzo de 2008

Pedro Salinas: "Para vivir no quiero"


Para vivir no quiero

islas, palacios, torres.

¡Qué alegría más alta:

vivir en los pronombres!

Quítate ya los trajes,

las señas, los retratos;

yo no te quiero así,

disfrazada de otra,

hija siempre de algo.

Te quiero pura, libre,

irreductible: tú.

Sé que cuando te llame

entre todas las gentes

del mundo,

sólo tú serás tú.

Y cuando me preguntes

quién es el que te llama,

el que te quiere suya,

enterraré los nombres,

los rótulos, la historia.

Iré rompiendo todo

lo que encima me echaron

desde antes de nacer.

Y vuelto ya al anónimo

eterno del desnudo,

de la piedra, del mundo,

te diré:

"Yo te quiero, soy yo."

Pedro Salinas: "Sí, por detrás de las gentes"

SÍ, POR DETRÁS DE LAS GENTES

Te busco.

No en tu nombre, si lo dicen,

no en tu imagen, si la pintan.

Detrás, detrás, más allá.

Por detrás de ti te busco.

No en tu espejo, no en tu letra,

ni en tu alma.

Detrás, más allá.
También detrás, más atrás

de mí te busco. No eres

lo que yo siento de ti.

No eres

lo que me está palpitando

con sangre mía en las venas,

sin ser yo.

Detrás, más allá te busco.
Por encontrarte, dejar

de vivir en ti, en mí,

y en los otros.

Vivir ya detrás de todo,

al otro lado de todo

-por encontrarte-

como si fuese morir.

Pedro Salinas:"Si me llamaras"


¡Si me llamaras, sí,...¡Si me llamaras, sí;
si me llamaras!
Lo dejaría todo,
todo lo tiraría:
los precios, los catálogos,
el azul del océano en los mapas,
los días y sus noches,
los telegramas viejos
y un amor.
Tú, que no eres mi amor,
¡si me llamaras!
Y aún espero tu voz:
telescopios abajo,
desde la estrella,
por espejos, por túneles,
por los años bisiestos
puede venir. No sé por dónde.
Desde el prodigio, siempre.
Porque si tú me llamas
-¡si me llamaras, sí, si me llamaras!-
será desde un milagro,
incógnito, sin verlo.
Nunca desde los labios que te beso,
nunca
desde la voz que dice: "No te vayas".